81
ISSN: 1390 - 5546
CORRELATOS PSICOSOCIALES DE LA CUARENTENA DEBIDO AL COVID-19
EN ADULTOS ARGENTINOS Y ECUATORIANOS.
PSYCHOSOCIAL CORRELATES OF QUARANTINE DUE TO COVID-19
IN ARGENTINE AND ECUADORIAN ADULTS.
Santiago Resett
1
& Carolina García-Ramos
2
1
UniversidadArgentinadelaEmpresa,BuenosAires,departamentodePsicología.BuenosAires-Argentina.Email:resettsantiago@gmail.com
2
UniversidadTécnicadeAmbato.FacultaddeCienciasdelaSalud.CarreradePsicologíaClínica.Ambato-Ecuador.Email:dc.garcia@uta.edu.ec
RESUMEN
El virus SARS-coV-2 cambió radicalmente la manera de vivir de la humanidad. La cuarentena o aislamiento social es
la única medida para atenuar el contagio, pero su prolongación tiene efectos psicosociales negativos. De este modo, la
presente investigación tenía como objetivos el evaluar los niveles de ansiedad, estrés y depresión en personas aisladas y
determinar si los diversos factores demográcos introducían diferencias a este respecto. Pare este n, se constituyó una
muestra intencional de 539 adultos, de la Argentina (69%) y Ecuador (31%). Un 32% era varón y 72%, mujer. La edad
promedio era 32,3 (SD=12,4; con edades de 18 a 78 años). Se aseguró el anonimato y la condencialidad de los resultados
y los participantes respondieron al cuestionario DASS-21 de Lovibond y Lovibond (1995), la Escala de Ansiedad ante la
Muerte de Templer (1970) y preguntas demográcas. Los datos se analizaron con el programa SPSS 23. Se encontró que un
5% señaló haber padecido síntomas de COVID-19, un 17% señalaba estar dentro del grupo de riesgo, un 41% indicaba vivir
con personas en dicho grupo y un 1% había interactuado con personas con síntomas. Con respecto a los puntajes de ansiedad
ante la muerte, depresión, ansiedad y estrés, estos variaban según haber padecido síntomas de COVID-19, estar dentro del
grupo de riesgo, residir con personas en dicho grupo y presentar una reducción en sus ingresos nancieros por la cuarentena.
Mientras mayor tiempo de aislamiento, mayor impacto psicosocial. La población ecuatoriana presentaba mayores niveles de
ansiedad, estrés y depresión.
Palabras clave: COVID-19; cuarentena; aislamiento; efectos psicosociales; Argentina; Ecuador.
ABSTRACT
The SARS-coV-2 virus radically changed the lives of humans around the world. Quarantine or isolation is the only eective
measure to date. However, prolonged isolation has negative psychosocial eects. Thus, the present research aimed to evaluate
the levels of anxiety, stress, and depression in isolated people and to determine if various demographic factors introduced
dierences in this regard. For this purpose, an intentional sample of 539 adults from Argentina (69%) and Ecuador (31%)
was constituted. 32% were male and 72% female. The mean age was 32.3 (SD = 12.4; with ages 18 to 78 years). Participants
responded to the Lovibond and Lovibond (1995) DASS-21 questionnaire, the Templer Death Anxiety Scale (1970), and
demographic questions. Anonymity and condentiality of the results was ensured. The data were analyzed with the SPSS
23 program. Regarding the results, 5% indicated having suered symptoms of COVID-19, 17% indicated that they were in
the risk group, 41% indicated that they lived with people in this group and 1% had interacted with people with symptoms.
Regarding anxiety, death, depression, anxiety and stress scores, these vary according to having suered symptoms of
COVID-19, being in the risk group and residing with people in that group and having their income aected by the quarantine.
Also, the longer the isolation, the greater the psychosocial impact. Ecuadorian population showed higher levels of anxiety,
stress, and depression.
Keywords: COVID-19; quarantine; isolation; psychosocial eects; Argentina; Ecuador.
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR
82
INTRODUCCIÓN
El brote de enfermedad por el nuevo coronavirus denominado SARS-CoV-2 o COVID-19, apareció por primera vez en
Wuhan, China, a nales de diciembre de 2019 (Kamps & Homann 2020), generando una emergencia mundial por su
rápida propagación y falta de conocimiento sobre tratamientos efectivos, según la Organización Mundial de la Salud o
World Health Organization (WHO, 2019). Asimismo, en diciembre de dicho año surgieron informes chinos de un grupo de
casos de neumonía de causa desconocida que culminó con la identicación de un nuevo coronavirus el 12 de enero de 2020,
denotado como SARS-CoV-2 y la enfermedad asociada como COVID-19 (Li et al., 2020). El virus se propagó rápidamente
por todo el mundo y fue declarado pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de marzo de 2020
(WHO, 2020), con muchos países adoptando medidas de salud pública sin precedentes para frenar su expansión (Metha,
2020), lo cual fue algo infructuoso. El coronavirus es un virus de ARN monocatenarios grandes, con envoltura lipídica que
se encuentran en aves y especies mamíferos. Los coronavirus humanos comúnmente causan infecciones leves del tracto
respiratorio superior, contabilizando para aproximadamente el 30% de los resfriados comunes. No obstante, se describen
casos de enfermedad grave en los ancianos, niños y huéspedes inmunodeprimidos o con una historia de enfermedades
crónicas, como las respiratorias o cardíacas (Ison & Lee, 2017).
La distancia social o cuarentena, conocida como Intervención no Farmacológica Universal, fue considerada como la mejor
estrategia para evitar el contagio por la mayoría de los países a nivel mundial. Disminuyó signicativamente las actividades
presenciales, se limitó la productividad y la economía se vio afectada, pero -al mismo tiempo- aumentó el desempleo y el
malestar general en la población (Hevia & Neumeyer, 2020).
Actualmente, existen más de 25 millones de casos de COVID-19 y más de 846.000 muertos a nivel mundial; los Estados
Unidos encabezan la lista de países con más casos acumulados de pacientes con COVID-19, con más de 6 millones de
infectados y 187.000 fallecidos. Con respecto a la América Latina, el Brasil presenta casi 4 millones de casos y120.000
fallecidos, la Argentina muestra casi 408.000 casos y 8.500 muertes por la enfermedad y el Ecuador presenta 113.000 casos y
6.500 muertes para ocupar el octavo y noveno lugar, respectivamente, a nivel del continente americano (WHO, 2020).
La pandemia del coronavirus COVID-19 representa un desafío para el campo de la salud mental en la actualidad, ya que
existen varias consecuencias psicosociales y trastornos mentales asociados, como la depresión, ansiedad y el estrés, en
lugares como el hogar, el trabajo y los hospitales como lugares de riesgo para el contagio (Kamps & Homann 2020). Su
aparición dependerá del afrontamiento a esta crisis y de la reducción del impacto emocional a través de la adaptación al
nuevo contexto. Los últimos trabajos investigativos revelan las consecuencias en la salud mental por el aislamiento social,
casi todos los aspectos de la vida del ser humano se deterioran (Espada, Orgilés, Piqueras y Morales, 2020; Stankovska,
Memedi, y Dimitrovski, 2020). Un reciente metaanálisis con 24 estudios (Brooks, Webster, Smith, Woodland, Wessely,
Greenberg, & Rubin, 2020) halló que períodos prolongados de cuarentena -más de 10 días- se asociaban con menor salud
mental, mayormente síntomas de estrés post-traumático, conductas de evitación e ira. Además, dicha investigación señalaba
que los efectos durante la cuarenta eran estresores nancieros, frustración o aburrimiento y temor a ser infectado por la
enfermedad. Por otra parte, existen efectos psicosociales a largo plazo o post- cuarentena, como disminución de los ingresos
nancieros, estigmatización - para las personas que se infectaron - e incluso, síntomas de estrés post-traumático. Otro estudio
longitudinal detectó que - a largo plazo - los empleados de la salud que padecieron aislamiento a causa del virus SARS
presentaban mayor consumo de alcohol que quienes no estuvieron en cuarentena (Wu et al., 2008).
Se conoce que los trastornos depresivos pueden presentarse en cualquier momento de la vida, desde la niñez hasta la tercera
edad y su inicio puede ser súbito o de manera gradual. La ansiedad, en cierto grado, es normal y adaptativa además de importante
para nuestro bienestar y funcionamiento. Cuando persiste en el tiempo y afecta en el desempeño del individuo en cualquiera
de sus áreas laboral, social o personal, se convierte en una enfermedad y muchas veces es un síntoma de otros trastornos
mentales (Morrison, 2014). Tanto la depresión como la ansiedad tienen diversas causas: factores genéticos, características de
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR
Santiago Resett
Carolina García-Ramos
83
ISSN: 1390 - 5546
personalidad y factores de riesgo ambientales, como acontecimientos vitales estresantes que son precipitantes del trastorno
(American Psychiatric Association, 2014).
Si bien no hay coincidencia entre los factores demográcos que pueden introducir diferencias en los efectos psicosociales de
la cuarentena, uno de ellos, sin embargo, es la duración de esta, ya que se comprobó que, a mayor duración, mayor impacto
en la salud mental (Brooks et al., 2020). Un estudio (Taylor, Agho, Stevens, & Raphael, 2008) de propietarios de caballos en
cuarentena - debido a la inuenza equina - identicó varias características asociadas con impactos psicológicos: menor edad
(16-24 años), menor nivel educativo, ser de género femenino, y tener un hijo en lugar de no tener hijos (aunque tener tres o
más hijos parecía ser un factor protector). No obstante, otra investigación relacionada con el aislamiento por el virus SARS
(Hawryluck, Gold, Robinson, Pogorski, Galea, & Styra, 2004). sugirió que factores demográcos como el estado civil, la
edad, la educación, la convivencia con otros adultos y tener hijos no estaban asociados con diferentes efectos psicosociales.
Los servicios de salud mental tienen una gran responsabilidad en estos momentos de crisis por la pandemia. Es necesario
fomentar la evaluación y el tratamiento, en este campo, con la nalidad de mejorar la calidad de vida de las personas y
además evitar otros problemas psicosociales que se pueden desencadenar.
Tener datos cientícos sobre los efectos del COVID-19 y de la cuarentena son vitales en los países de la América Latina
(Sorokin et al., 2020), con el n de tomar medidas preventivas para disminuir los costos para la salud mental del aislamiento,
durante y después de la cuarentena. Por lo tanto, este trabajo investigativo tiene como objetivo describir el impacto psicosocial
percibido por el aislamiento y los niveles de ansiedad, depresión, estrés y ansiedad ante la muerte de adultos en Argentina y
Ecuador. Por otra parte, también busca determinar si determinados factores demográcos (cantidad de días de cuarentena,
haber padecido de síntomas de COVID-19, pertenecer al grupo de riesgo, vivir con personas dentro del grupo de riesgo,
disminución de ingresos económicos y nacionalidad) introducen diferencias a este respecto.
Se propuso como objetivo describir la percepción del impacto psicosocial de la cuarentena en adultos argentinos y
ecuatorianos., además de explorar si los niveles de ansiedad ante muerte, depresión, ansiedad y estrés varían, según la
cantidad de días de cuarentena, haber padecido de síntomas de COVID-19, pertenecer al grupo de riesgo, vivir con personas
dentro del grupo de riesgo, disminución de ingresos económicos y nacionalidad.
MÉTODOS
Diseño
Se llevó a cabo una investigación cuantitativa de tipo descriptivo-correlacional con un diseño transversal.
Muestra
Se constituyó una muestra intencional de 539 adultos de la Argentina (69%) y Ecuador (31%). Un 32% eran varones y un
72%, eran hembras (edad media = 32,3, SD=12,4; con edades de 18 a 78 años). El 2% tenía el nivel primario completo, el
32% el secundario completo, el 51% el terciario/universitario completo y el grupo restante (15%) niveles de posgrado. El
34% tenía hijos. Un 22% estaba en pareja, un 38% estaba casado o convivía con su pareja sin haberse casado y el resto no
tenía pareja amorosa estable. El tiempo promedio de estar en aislamiento era 25 días.
Instrumentos
Cuestionario demográco: género, edad, nacionalidad, entre otros.
Cuestionario de preguntas relacionadas con el COVID-19 y su impacto social: tuviste COVID- 19, perdiste tu trabajo por la
cuarentena, se vieron afectados tus ingresos nancieros, etc.
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR
84
Escala de Ansiedad ante la Muerte de Templer (1970). La escala está constituida por 15 ítems con cuatro alternativas de
respuesta con formato tipo Likert: 1 = Nuncaocasinunca, 2 = Algunasveces, 3 = Lamayorpartedeltiempo y 4 = Todo
eltiempo. El puntaje mínimo es 15 (mínima ansiedad) y 60 es el puntaje máximo (máxima ansiedad). Algunos ejemplos de
preguntas de esta escala son: “Tengo miedo de morir” y “Me molestan ciertos pensamientos sobre la muerte”. Originalmente,
este instrumento consistía en 15 ítems con opción de respuesta verdadera o falsa. Luego las opciones dicotómicas fueron
cambiadas por opciones contempladas en una escala Likert (López Castedo, Sueiro Domínguez & López García, 2004).
Los ítems para calcular los puntajes se pueden sumar o promediar, aunque es más común sumarlos, con lo cual se obtiene
una puntuación mínima de 15 y una máxima de 60. Sus propiedades psicométricas están altamente comprobadas, con
alfas de Cronbach que uctúan entre 0,76-0,87 y una estabilidad test re/test rs = 0,71 y 0,84 (López Castedo et al, 2004).
En lo que reere a su validez de constructo, la misma está altamente estudiada y se ha determinado su asociación con
numerosas variables psicológicas, como depresión, ansiedad y enfermedades físicas, como HIV o cáncer (Lo et al., 2011;
Rivera-Ledesma, Montero-López & Sandoval Ávila, 2010). Su adaptación al español presentó buenas propiedades (Resett,
González Caino, & Kersenbaum, en prensa). El alfa de Cronbach en el presente estudio fue 0,89.
Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (Depression, Anxiety and Stress Scale DASS-21) de Lovibond y Lovibond (1995).
Es un autoinforme constituido por subescalas que miden tres estados emocionales negativos: depresión, ansiedad y estrés.
Ejemplos de preguntas son: “Me resultaba difícil calmarme”, “Todo me parecía negativo” y “Me parece que estaba al borde
de un ataque de nervios”, respectivamente, con las preguntas remontándose a los siete días anteriores a la evaluación. En
el DASS-21 cada subescala cuenta con siete ítems y las preguntas constan de cuatro niveles de severidad que van desde no
mepasaba (0) hasta mepasabamuchísimo (3). Los puntajes más altos indican un mayor nivel de emotividad negativa. Con
relación a la consistencia interna, la escala posee un alfa de Cronbach que va de 0,73 a 0,81 (Lovibond & Lovibond, 1995).
Además, presenta evidencia de validez factorial concurrente (por ejemplo, con las escalas Beck de Depresión y Ansiedad) y
discriminativa. Fue adaptado al español por Facio, Micocci y Resett (2008) con buenas propiedades psicométricas en varios
estudios en español (Resett & Putallaz, 2018). En el presente estudio, el alfa de Cronbach de la subescala depresión fue 0,87;
la de ansiedad, 0,84 y la de estrés, 0,86.
Procedimiento de recolección de datos
La recolección de datos fue tomada durante los meses de abril y junio del año 2020. Para la recolección se contactó los
participantes en las redes sociales a partir de un formulario de Google Drive con el consentimiento informado, una explicación
del estudio y los cuestionarios. Se aseguró el anonimato, la condencialidad y la participación voluntaria en todo el proceso
de recolección de datos mediante un asentimiento informado por escrito.
Procedimiento de análisis de datos
Fueron procesados en el software estadístico SPSS (Statistical Package for the Social Sciences) para Windows versión 23
en castellano para sacar estadísticos descriptivos (porcentajes, medias y desvíos típicos, entre otros) e inferenciales (alfas de
Cronbach, correlaciones de Pearson y comparaciones de medias).
RESULTADOS
Con respecto al primer objetivo, un 5% de la muestra señalaba haber padecido síntomas de COVID-19, un 17% señalaba
estar dentro del grupo de riesgo en caso de contraer enfermedad (ser adulto mayor, enfermedades pre-existentes, como
cardíacas, etc.), un 41% indicaba vivir con personas dentro de dicho grupo y un 1% había interactuado con personas con
síntomas de la enfermedad. En la tabla 1 se muestran los resultados sobre cómo percibían los sujetos que el aislamiento los
había afectado. Como se ve en la tabla 1, los efectos percibidos con mayores porcentajes estaban en los hábitos alimenticos
alterado y la disminución de los ingresos económicos; También más de la mitad señalaba el aburrimiento.
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR
Santiago Resett
Carolina García-Ramos
85
ISSN: 1390 - 5546
Tabla 1. Porcentajes de la percepción del impacto psicosocial
de la cuarentena en adultos argentinos y ecuatorianos
Pregunta
¿Perdiste tu trabajo por la cuarentena?
¿Se vieron afectados tus ingresos económicos por la
cuarentena?
¿Has tenido problemas de convivencia (discusiones,
peleas) por la cuarentena?
¿Se ha visto afectada tu dieta por la cuarentena (comer
en exceso, beber mucho alcohol)?
¿Te aburrís durante la cuarentena?
N = 539
8%
63%
46%
75%
55%
No
92%
37%
54%
25%
45%
El segundo objetivo era determinar si los puntajes de ansiedad muerte, depresión, ansiedad y estrés variaban, según haber
padecido síntomas de COVID-19, estar dentro del grupo de riesgo y residir con personas en dicho grupo y haberse visto
afectados sus ingresos nancieros por la cuarentena. Con respecto a haber padecido síntomas, se percibían niveles más
altos de ansiedad en quienes habían padecido M = 4,13 (SD=1,14) versus los que no M = 2,04 (SD=3,05) t(538) = 1,81p
< 0,09. Quienes estaban dentro del grupo de riesgo presentaban mayores niveles de ansiedad muerte M = 25,13 (SD=7,08)
versus los que no M = 23,52 (SD=6,47) t(538) = 2,14 p < 0,03. Quienes vivían con personas de riesgo mostraban mayores
puntajes de ansiedad muerte y ansiedad que los que no M = 24,60 (SD=7,20) versus los que no M = 23,25 (SD=6,10) y M
= 2,63 (SD=3,54) versus los que no M = 1,74 (SD=2,73) t(538) = 2,27 p < 0,02 y t(538) = 3,15 p < 0,002. Quienes decían
que sus ingresos se habían visto afectados ostentaban niveles más elevados de ansiedad muerte, ansiedad y estrés versus
los que no M = 24,39 (SD=7,07) M = 2,49 (SD=3,51) M = 4,82 (SD=4,16) y M = 22,78 (SD=5,57) M = 1,43 (SD=2,12) M
= 3,91 (SD=3,79) t(538) = 2,92 p < 0,004 t(538) = 4,35 p < 0,001 y t(538) = 2,50 p< 0,01.
Se observaron correlaciones entre la cantidad de días de cuarentena y los mayores niveles de ansiedad ante la muerte,
depresión, ansiedad y estrés, aunque marginalmente signicativa para la primera variable, como se ve en la tabla 2.
Tabla 2. Correlaciones entre días de cuarentena y
niveles de ansiedad muerte, depresión, ansiedad y estrés
Cantidad de días de
cuarentena
Correlación de
Pearson
p
N = 539
Cantidad de días
de cuarentena
1
Ansiedad
muerte
0,074
0,088+
Depresión
0,127*
0,003
Ansiedad
0,256**
0,001
Estrés
0,15
0**
0,00
1
** La correlación es significativa en el nivel 0,0001 (bilateral). * La correlación es significativa en el nivel 0,0003 + .
La correlación es significativa en el nivel 0,09
Al comparar los puntajes de ansiedad muerte, depresión, ansiedad y estrés, según la nacionalidad, con pruebas t de student
emergían diferencias estadísticamente signicativas en los niveles de ansiedad muerte y ansiedad debido a niveles más
elevados en los adultos de Ecuador en comparación con los de Argentina, como se ve en la tabla 3 t(538) = 2,97 p < 0,003;
t(538) = 3,58 p < 0,001. En la gura 1, se muestran dichos resultados.
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR
86
Tabla 3. Niveles de ansiedad muerte, depresión, ansiedad y estrés, según nacionalidad.
Ansiedad muerte
Depresión
Ansiedad
Estrés
Nacionalidad
Argentina
Ecuador
Argentina
Ecuador
Argentina
Ecuador
Argentina
Ecuador
N
371
168
371
168
371
168
371
168
M
23,18
25,17
3,59
3,73
1,73
2,93
4,35
4,78
SD
5,95
7,69
3,64
4,15
2,57
3,96
3,95
4,25
Figura 1.Puntajesendepresión,ansiedad,estrésyansiedadmuerte,segúnnacionalidad.
DISCUSIÓN
El COVID-19 como pandemia implicó un prolongado aislamiento sin precedentes. Se sabe que los efectos prolongados
del aislamiento son nocivos para la salud mental. De este modo, la presente investigación evaluó los efectos psicosociales de
la cuarentena en una muestra de 539 adultos, de la Argentina (69%) y Ecuador (31%), con un 32% eran varones y un 72%,
mujeres y con edades de 18 a 78 años. Los participantes respondieron al cuestionario DASS-21 de Lovibond y Lovibond
(1995), la Escala de Ansiedad ante la Muerte de Templer (1970), preguntas demográcas y sobre la percepción del impacto
subjetivo del aislamiento.
Un 5% de los encuestados señalaba haber padecido síntomas de COVID-19, un 17% señalaba pertenecer al grupo de riesgo
en caso de contraer enfermedad, un 41% indicaba vivir con personas dentro de dicho grupo y un 1% había interactuado
con personas infectadas. Lo más destacado de estos resultados es que solamente una minoría había padecido la enfermedad
o estar en contacto con personas infectadas, lo cual puede explicarse por el miedo o temor que genera la enfermedad y el
respeto por el aislamiento y las medidas de aislamiento. También es posible que los porcentajes de infectados reales sean
mucho menores -es posible que muchas personas maniesten haber padecido el síntoma simplemente por presentar algún
síntoma compatible con la enfermedad, pero sin tener un hisopado-. Por otra parte, es probable que muchos participantes, a
pesar de haber padecido COVID-19, lo hayan negado por el temor al prejuicio o rechazo. Por ende, los resultados deben ser
tomados con cautela. En este sentido, en su investigación meta-analítica Brooks et al., (2020) detectaron que el estigma a las
personas infectadas en tiempo de pandemia es una de las peores consecuencias psicosociales.
Con respecto al primer objetivo sobre describir los efectos indeseables del aislamiento percibido, los participantes señalaban
el verse afectada su dieta con 75%, la disminución de los ingresos económicos con 63% y más de la mitad el aburrirse
como los principales efectos de la cuarentena. Estos efectos son coincidentes por los señalados por muchas investigaciones
(por ejemplo, Brooks et al., 2020), principalmente debido al aislamiento y las rutinas alteradas de las personas, como el no
poder hacer determinadas actividades o trabajar desde el hogar mediante las nuevas tecnologías. Que entre las principales se
encuentre el cambio en la dieta de las personas, puede deberse a comer demás, comer de menos o el aumento en el consumo
de sustancias tóxica como una forma de mitigar la ansiedad o por el aburrimiento. En una línea similar, muchos estudios
detectaron que el consumo de alcohol aumentaba por este motivo (Wu et al., 2008).
Con respecto al segundo objetivo de determinar si los puntajes de ansiedad ante la muerte, depresión, ansiedad y estrés
variaban según haber padecido síntomas de COVID-19, estar dentro del grupo de riesgo, residir con personas en dicho
grupo y haberse visto afectados los ingresos nancieros por la cuarentena. Se detectó que quienes habían padecido síntomas
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR
Santiago Resett
Carolina García-Ramos
87
ISSN: 1390 - 5546
del virus mostraban niveles más altos de ansiedad. Por otra parte, quienes estaban dentro del grupo de riesgo presentaban
mayores niveles de ansiedad ante la muerte, mientras que quienes vivían con personas de riesgo mostraban mayores puntajes
de ansiedad. Finalmente, quienes decían que sus ingresos nancieros se habían visto afectados ostentaban niveles más
elevados de ansiedad a la muerte, ansiedad y estrés. Está comprobado que los efectos psicosociales de la cuarentena pueden
verse afectados por distintos factores demográcos, aunque los datos, en ocasiones, son contradictorios (Brooks et al., 2020).
Que las personas con factores asociados al COVID-19 -presentar síntomas, vivir con personas dentro del grupos de riesgo,
entre otros- mostrasen una peor salud mental es coincidente con muchos estudios que sugieren que pueden padecer mayores
correlatos psicosociales por el miedo a contagiar a otras personas, entre otros factores (Brooks et al., 2020; Desclaux,
Badji, Ndione, & Sow, 2017; Jeong et al., 2016). Los efectos en la salud mental a causa de la disminución de los ingresos
nancieros, como perder el trabajo o no poder llevar a cabo las actividades laborales, pueden generar un gran estrés, como
aquí se detectó y se comprobaron en otras investigaciones extranjeras (Mihashi et al., 2009; Pellecchia et al., 2015). Incluso,
estos efectos pueden ser duraderos, como indican muchas investigaciones (Brooks et al., 2020). Principalmente, en países en
vías de desarrollo con una mayor inestabilidad económica, social y política, como la Argentina y el Ecuador, naciones en las
cuales se habla del estilo mediterráneo debido al ineciente accionar del estado (Esping-Andersen, 1993).
Se observaron correlaciones entre la cantidad de días de cuarentena y los mayores niveles de ansiedad ante la muerte,
depresión, ansiedad y estrés, aunque marginalmente signicativa para la primera. Los efectos de prolongados días de
aislamiento están muy bien documentados por la literatura cientíca. Que los efectos se perciban en los cuatros variables aquí
estudiadas no es llamativo. La literatura cientíca destaca que el impacto más signicativo se halla dentro de los trastornos
de ansiedad, como el trastorno por estrés post-traumático (Brooks et al., 2020). Aquí se observó signicativamente en la
sintomatología ansiosa y la ansiedad ante la muerte. Se sabe que uno de los mayores temores que infunde la pandemia es el
miedo a enfermar y morir o el miedo a infectar a otros familiares (Desclaux et al., 2017; Jeong et al., 2016). Estos resultados
tampoco son llamativos teniendo en cuenta que la Argentina, por ejemplo, lleva casi seis meses de aislamiento, lo que la
convierte en una de las cuarentenas más extensas en duración en todo el mundo.
Además, los adultos de Ecuador mostraban mayores niveles de ansiedad y ansiedad ante la muerte que los de la Argentina.
Estos resultados son algo contradictorios debido a que la Argentina presenta una prolongada cuarentena. Sin embargo, otros
factores sociales, políticos, económicos y culturales del Ecuador podrían explicarlos. Por otra parte, estos datos deben ser
tomados con cautela debido a que se trataba de una muestra intencional, lo que no permite generalizar los resultados.
Este estudio tiene limitaciones que deben ser señaladas. En primer lugar, conviene señalar que la muestra no se seleccionó
al azar, era de un tamaño mediano y mayormente con participantes con altos niveles de escolarización. Otra limitación
era que el tipo de estudio era transversal, lo que no permite analizar la estabilidad de las conductas o los efectos a largo
plazo de la cuarentena. Asimismo, la muestra fue evaluada de manera online, lo cual puede sesgar los resultados ya que -
quizás - se accedió a participantes con más familiaridad con las tecnologías. Por otra parte, el hecho que el investigador no
esté presente durante la administración puede afectar las respuestas. Del mismo modo, que los datos hayan sido recogidos
mediante el autoinforme aumenta articialmente las relaciones entre las variables por la varianza compartida en el método
de recolección de datos. Asimismo, el autoinforme - como las escalas o cuestionarios - tiene conocidas limitaciones, como
el sesgo en las respuestas, la falta de honestidad en las respuestas, marcar alternativas socialmente deseables, etc. Otra
limitación es que no se incluyeron otras variables relevantes, como estilos de afrontamiento o personalidad. Finalmente, los
datos se analizaron con comparaciones de medias y con correlaciones de Pearson y no con otros métodos más sosticados,
como los modelos estructurales.
Futuros estudios deberían examinar los efectos psicosociales del aislamiento en muestras de mayor tamaño y seleccionadas
al azar de diversas naciones de la América Latina, para determinar su impacto en otros países. Sería relevante evaluar
muestras de forma presencial y online con el n de determinar si el procedimiento de muestreo introduce diferencias en
las respuestas. Si bien se comprobó que la administración presencial versus online presenta escasas diferencias al tomar
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR
88
los recaudos necesarios, algunas facetas de la recolección online pueden ser cuestionables. Sería importante incluir otras
mediciones además del autoinforme para evitar las limitaciones de los autoinformes, como usar otros informantes o emplear
mediciones siológicas del estrés, como medición mediante saliva o sangre. Del mismo modo, se debería estudiar el impacto
en otras poblaciones, como personal de salud o en muestras de niños y adolescentes. Finalmente, se deberían llevar a cabo
estudios longitudinales con el n de medir el impacto a largo plazo de la cuarentena. No obstante, esta investigación pone de
maniesto que los efectos del aislamiento prolongado son notorios para la salud mental y que también los factores culturales,
sociales y económicos de los países podrían moderar los efectos. Se deberían, asimismo, plantear políticas públicas con el
n de mitigar los efectos psicosociales a largo plazo del aislamiento, como pensar medidas psicosociales para facilitar la
adaptación de los sujetos a sus actividades diarias una vez que la pandemia nalice.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
American Psychiatric Association. (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5®: Spanish Edition of
the Desk Reference to the Diagnostic Criteria From DSM-5®. American Psychiatric Pub.
Brooks, S.K., Webster, R.K., Smith, L.E., Woodland, L., Wessely, S., Greenberg, N., & Rubin, G. J. (2020). El impacto
psicológico de la cuarentena y cómo reducirla: revisión rápida de las pruebas. Lancet, 395, 912-20.
Desclaux, A., Badji, D., Ndione, A.G., Sow, K. (2017). Accepted monitoring or endured quarantine? Ebola contacts’
perceptions in Senegal. Soc Sci Med, 178, 38–45.
Espada, J.P., Orgilés, M., Piqueras, J.A., y Morales, A. (2020). Las buenas prácticas en la atención psicológica infantil-juvenil ante
el COVID-19. Clínica y Salud. Avance en línea. (Revisado 3 mayo 2020). https: // doi. org / 10.5093 / clysa2020a14.
Esping-Andersen, G. (1993). Los tres mundos del estado de bienestar. Ediciones Alfonso: Valencia, España.
Facio, A., Micocci, F., & Resett, S. (2008). Haciéndose adulto: relaciones interpersonales y problemas emocionales
y de conducta en la adultez emergente (Proyecto de investigación y desarrollo 171/08). Paraná, Argentina:
Universidad Nacional de Entre Ríos, Facultad de Ciencias de la Educación.
Hawryluck, L., Gold W.L., Robinson, S., Pogorski, S., Galea, S., & Styra, R. (2004). SARS control and psychological
eects of quarantine, Toronto, Canada. Emerg Infect Dis, 10, 1206–12.
Hevia, C., & Neumeyer, A. (2020). Un marco conceptual para analizar el impacto económico del COVID-19 y sus
repercusiones en las políticas. PNUD LAC C19 PDS, (1).
Ison, M.G., Lee, N. (2017). Noninuenza Respiratory Viruses. En, J. Cohen, W. Powderly, & S. Opal (eds.), Infectious
Diseases (Vol 22017). 4th ed. Online: Elsevier.
Jeong, H., Yim, H.W., Song, Y-J, et al. (2016). Mental health status of people isolated due to Middle East respiratory
syndrome. Epidemiol Health, 38: e2016048
Johnson, M.C., Saletti-Cuesta, L., & Tumas, N. (2020). Emociones, preocupaciones y reexiones frente a la pandemia del
COVID-19 en Argentina. Ciência & Saúde Coletiva, 25, 2447-2456.
Kamps, B., & Homann, C. (2020). Covid reference. Infections Centrum: Hamburgo, Alemania
Li, Q., Guan, X., Wu, P. et al. (2020). Early Transmission Dynamics in Wuhan, China, of Novel Coronavirus– Infected
Pneumonia. N Engl J Med., 1–9. https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2001316
Lo, C., Hales, S., Zimmermann, C., Gagliese, L., Rydall, A., & Rodin, G. (2011). Measuring death related anxiety
in advanced cancer: Preliminary psychometrics of the Death and Dying Distress Scale. Journal of Pediatric
Hematology/Oncology, 33, 140-145. https://doi.org/10.1097/MPH.0b013e318230e1fd
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR
Santiago Resett
Carolina García-Ramos
89
ISSN: 1390 - 5546
López Castedo, L., Sueiro Domínguez, E., & López García, M. (2004). Ansiedad ante la muerte en la adolescencia.
Revista galego-portuguesa de psicología y educación, 9, 241-254. Lovibond, P. F. & Lovibond, S. H. (1995).
The structure of negative emotional states: Comparison of the Depression Anxiety Stress Scales (DASS) with
the Beck Depression and Anxiety Inventories. Behaviour Research and Therapy, 33(3), 335-343. https://doi.
org/10.1016/0005-7967(94)00075-U
Metha, N. et al. (2020). SARS-CoV-2 (COVID-19): What do we know about children? A systematic review. Clin Infect
Dis, 11. doi: 10.1093/cid/ciaa556.
Mihashi, M., Otsubo, Y., Yinjuan, X., Nagatomi, K., Hoshiko, M., Ishitake, T. (200). Predictive factors of psychological
disorder development during recovery following SARS outbreak. Health Psychol, 28: 91–100.
Morrison, J. (2014). DSM-5 simplicado: la guía del médico para el diagnóstico.Publicaciones de Guilford.
Orgiles, Mireia y Morales, Alexandra y Delveccio, Elisa y Mazzeschi, Claudia y Espada, José P., Efectos psicológicos
inmediatos de la cuarentena COVID-19 en jóvenes de Italia y España (24/4/2020). Disponible en SSRN: https://
ssrn.com/abstract=3588552 o http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.3588552
Pellecchia, U., Crestani, R., Decroo, T., Van den Bergh, R., Al-Kourdi, Y. (2015). Social consequences of Ebola
containment measures in Liberia. PLoS One, 10: e0143036.
Ramírez-Ortiz, J., Castro-Quintero, D., Lerma-Córdoba, C., Yela-Ceballos, F., & Escobar- Córdoba, F. (2020).
Consecuencias de la pandemia COVID 19 en la salud mental asociada al aislamiento social.
Resett, S., González Caino, P., & Kersenbaum, M. (en prensa). Validación Preliminar de la Escala de Ansiedad ante la
Muerte de Templer en una Muestra Argentina. Psykhe.
Resett, S., & Putallaz, P. (2018). Cybervictimización y cyberagresión en estudiantes universitarios: problemas emocionales
y uso problemático de nuevas tecnologías. Psicodebate, 18(2), 38-50.
Rivera-Ledesma, A., Montero-López, M., & Sandoval Ávila, R. (2010). Escala de Ansiedad ante la Muerte de Templer:
propiedades psicométricas en pacientes con insuciencia renal crónica. Journal of Behavior, Health y Social
Issues, 2, 83-91. https://doi.org/10.5460/jbhsi.v2.2.26795
Sorokin, P. et al. (2020). Datos en tiempos de pandemia: la urgencia de un nuevo pacto. Reexiones desde América Latina
y el Caribe. Revista de Bioética y Derecho, 50, 221- 237.
Stankovska, G., Memedi, I., y Dimitrovski, D. (2020). Enfermedad por coronavirus COVID- 19, salud mental y apoyo
psicosocial. Registro de la sociedad, 4 (2), 33-48.
Taylor, M.R., Agho, K.E., Stevens, G.J., Raphael, B. (2008). Factors inuencing psychological distress during a disease
epidemic: data from Australia’s rst outbreak of equine inuenza. BMC Public Health, 8, 347
Templer, D. I. (1970). The construction and validation of a Death Anxiety Scale. Journal of General Psychology, 82, 165-
177. https://doi.org/10.1080/00221309.1970.9920634
World Health Organization WHO (2019). Coronavirus disease 2019 (COVID-19). Situation report 42. https://www.who.
int/emergencies/diseases/novelcoronavirus- 2019/situation-reports (fecha de acceso 12 de julio de 2020) 13.
Fuk-Woo
World Health Organization WHO (2020). Coronavirus disease 2019 (COVID-19) Situation Report – 51. World Health
Organization, 11 Mar 2020. Available from: https://www.who.int/docs/defaultsource/coronaviruse/situation-
reports/20200311- sitrep-51-covid-19
Wu, P., Liu, X., Fang, Y., et al. (2008). Alcohol abuse/dependence symptoms among hospital employees exposed to a
SARS outbreak. Alcohol, 43, 706–712.
REVISTA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO I+D • VOLUMEN 14 • JULIO - DICIEMBRE 2021 • P. 81 - 89• UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO - DIDE • AMBATO - ECUADOR