Malformación y fístula arteriovenosa de carótida externa

  • Luis Llerena Médico Residente, Hospital Básico Píllaro
  • Johanna Leticia Ortiz Posgradista Cirugía Oral, Universidad Central del Ecuador
  • Rosa Ortiz Médico, Ministerio de Salud Pública
  • Camilo Campiño Llerena Estudiante, Universidad Central del Ecuador

Resumen

Introducción: Las malformaciones Arteriovenosas a nivel de las arterias carótidas ya sea externa o interno y de acuerdo a su flujo no mantienen una alta incidencia, por tanto, no existen datos o bases de datos que nos ayuden con estadísticas y ayudas específicas en el diagnóstico y tratamiento de las mismas. Una fístula carótida-cavernosa se traduce en una comunicación anormal entre arterias y venas dentro del seno cavernoso y puede clasificarse como directa o dural e indirecta o de bajo flujo. Las fistulas carotideas directas con frecuencia son de origen traumático y también pueden ser causados por la ruptura de un aneurisma, Síndrome de Ehlers-Danlos tipo IV, o intervención iatrogénica, hipertensión, displasia fibromuscular, Ehlers-Danlos tipo IV y disección de la Arteria Carótida Interna.


Objetivo: Describir un caso clínico de Malformación y Fistula Arteriavenosas de Carotidea Externa.


Material y métodos: Estudio descriptivo retrospectivo, presentación de caso clínico.


Resultados: Se describe un caso clínico de paciente femenina de 28 años de edad habitante de zona amazónica que presenta hace larga data malformación a nivel de hemicara la cual ha ido aumentando de tamaño a través de los años; a pesar de la realización temprana de métodos diagnósticos la patologíano pudo ser confirmada y por ende el tratamiento adecuado no ha podido ser aplicable aumentando significativamente las complicaciones y apareciendo lesiones de órganos concomitantes que han empeorado el cuadro.


Conclusiones: En la región cérvico facial las malformaciones arteriovenosas son raras y siguen siendo un tema controvertido. La principal etiología a este nivel son los traumatismos, seguido de infecciones, pubertad, embarazo, pero también es frecuente que sean espontáneas de origen congénito. El tratamiento es controvertido, y no está claramente establecido, es una decisión tomada entre paciente, cirujano y radiólogo intervencionista. El único tratamiento definitivo es una escisión completa radical de toda la tumoración, acompañada de sus riesgos. Entre ellos están la alta tasa de sangrado intraoperatorio (a veces incontrolable por la presencia de estructuras vitales como las arterias carótida, vertebral y subclavia, y las venas yugulares). También está la probable recidiva, debido a que depende de gran cantidad de vasos y es necesaria una resección radical de la malformación. Por último, las secuelas estéticas que puede conllevar la recesión, necesitando colgajos microvascularizados o pediculados, ya que los colgajos libres producen cambios en la vascularización y fibrosis que contribuyen a un ambiente isquémico con la consiguiente recidiva.

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Publicado
ene 1, 2020
Como citar este artículo
LLERENA, Luis et al. Malformación y fístula arteriovenosa de carótida externa. Mediciencias UTA, [S.l.], v. 4, n. 1, p. 34 - 38, ene. 2020. ISSN 2602-814X. Disponible en: <https://revistas.uta.edu.ec/erevista/index.php/medi/article/view/1360>. Fecha de acceso: 04 jul. 2022